Con el tiempo esa actitud se supera, aunque confieso que he conocido muchos adultos que todavía se aferran a esa etapa de emocionalidad caótica descontrolada y confunden el sentido de las cosas; creen que el amor expandido es cuantitativo, y desdeñan lo cualitativo, solo lo ven en una parcialidad del ser, en lo que se refiere a lo externo para más señas ; por lo que se dedican a buscar simplemente sexo allá donde lo hallen, aunque muchas veces a eso lo disfrazan con buenas artimañas y le llamen amor libre para justificarse y sentirse más seguros en sí mismos.
Pero en el fondo de lo que huyen es del compromiso de Amar totalmente… ellos, cual niños egoístas, solo quieren ser amados y que les regalen las orejas diciéndoles lo buenos que son y les engorden el ego y la vanidad de cuanto valen. Estarán contigo mientras dure lo agradable y les escuches con atención asintiendo a la divagación de sus locuras, o contandote lo desgraciados que son en sus vidas para darte pena; pero huirán de tu lado en cuanto seas coherente y llames a las cosas por su nombre, pongas los puntos sobre las i, o simplemente no estés de acuerdo con sus planteamientos. Una cosa es cierta y es que nunca los tendrás cuando realmente los necesitas a tu lado para superar tus malos momentos. Porque les aterra el lloro y les agobia todo lo que no sea su burbuja de cristal aislante de las negatividades excepto las suyas, claro está, que las dispersan por los cuatro costados.
Los años también nos sirven para madurar en lo interior, no solo para que nos salgan arrugas en el rostro y canas en el cabello. Y sabemos que el “enamoramiento juvenil” poco tiene que ver con el Amor verdadero, aunque es cierto que éste último cuando lo alcanzas te rejuvenece.
Me refiero al amor que se forja día a día con el paso del tiempo y se templa con la voluntad y la superación de las pruebas cotidianas. Ese, que te hace entregarte al completo a la otra persona, sabiendo que ésta también se da en la misma medida, y proporciona que el conocimiento mutuo sea más profundo y enriquecedor, haciéndonos crecer como mejores personas.
Una complementariedad sinérgica de la generosidad de dos seres capaces de regalarse mutuamente esa estabilidad física, química, anímica, emocional y personal que unifica y ayuda a visualizar otros planos de existencia más elevados acordes con la propia dinámica y armonía del mismo cosmos.
El Amor… ese gran enigma desconocido, …tan presente en todas las cosas de nuestra vida y a la vez tan temido por el compromiso que lleva en sí mismo.
Muchos dicen te quiero, en la teoría, pero pocos son capaces de amar en la práctica al completo.
P.D. perdón por el retraso en actualizar, pero es que sigo escribiendo en el otro bloc. Un beso a todos y gracias por seguirme hasta aquí.

Lo primero felicitarte por esas nuevas expectativas que espero que lleguen a buen puerto.
Lo segundo regañarte por jugar con nosotros al despiste haciéndonos saltar de blog en blog al escribir simultaneamente en dos espacios.
Es cierto que muchas personas buscan solo sexo fácil disfrazandolo de falso amor, es lo que comunmente denomino “cuelgamedallas”, buscan cantidad que no calidad y además les gusta fardar de sus conquistas antes los demás. Y con esto no me refiero en exclusividad al sexo masculino.
Pero no es menos cierto que en muchísimas ocasiones no es así y que muchas personas, sobre todo mujeres, os encontrais en una situación a la defensiva continua que dificulta el acercamiento de amistades sinceras. Puede que mucha gente no comparta mi punto de vista, pero desde luego no lo voy a discutir con ellos. Un beso guapa
El amor, ese amor del que hablas, es como los buenos guisos. Saben más ricos cuanto más tiempo se cocinan a fuego lento, despacito, suave. Los sabores se expanden, los aromas nos embriagan, disfrutamos con todos los sentidos plenamente, justo como en el amor, o casi … jejejeje.
Un abrazo
Vuelve Cronopio. El retorno!!
Ya me contaras que estabas buscando para encontarte con mi blog.
Voy a leerte enterita a ver de que me entero,
jajajajajjajaja.
Un besito.
Amar totalmente. No parece mala cosa, por como lo pintas. En esas circunstancias, un compromiso permanente parece un precio mínimo por acceder a tanta plenitud. Otra cosa es que te lo vendan así y luego te entreguen mercancía adulterada. Y es que todo el mundo esconde algo.
Saludos
cieso
Pues ¿te puedes creer que yo todavía no he superado esa actitud? Me sigo enamorando de la gente por pequeñas cosas, por un gesto, por una mirada, por un defecto encantador … jejejejeje.
Y muchas veces me pregunto … ¿por qué? pero no me sé contestar. Y realmente me da igual. Procuro disfrutar de mi enamoramiento, porque sé que al de poco voy a sufrirlo … jejejeje.
Será que en ciertos aspectos de mi vida no quiero crecer. Aunque te puedo asegurar que yo cuando digo “te quiero” lo digo de verdad, porque lo siento y porque sé que no va a cambiar …
Un besote.
Yo creo que se espera demasiado del amor y quizás por eso haya tanta decepción y lo practicamos poco con nosotros mismos lo que nos hace vulnerables ante ciertas personas, que parecen que han desarrollado un olfato especial para vaciar los parabienes que deberíamos atesorar como propios, íntimos, intrasferibles y sin posibilidad de ser compartidos, así que mucho menos robados. Y luego el sexo que hemos convertido en eje central y principal, dándole una importancia exagerada, incluso dotándolo de un halo místico que como es de esperar nos lleva a la misma decepción anterior o incluso la acentúa. Y no es que niegue yo la trascendencia esperitual del sexo, lo que niego es que pueda haber ninguna transcendencia en algo que no se consiga a través de determinados pasos sobre todo si hablamos de espiritualidad.
Pero que vamos que si tienes un amor en perspectiva ¿por qué no nos lo cuentas??.