| En un reino encantado donde los hombres nunca pueden llegar, o quizás donde los hombres transitan eternamente sin darse cuenta… En un reino mágico, donde las cosas no tangibles, se vuelven concretas… Había una vez un estanque maravilloso. Era una laguna de agua cristalina y pura donde nadaban peces de todos los colores existentes y donde todas las tonalidades del verde se reflejaban permanentemente… Hasta ese estanque mágico y transparente se acercaron a bañarse haciéndose mutua compañía, la tristeza y la furia. Las dos se quitaron sus vestimentas y desnudas las dos, entraron al estanque.
La furia, apurada (como siempre está la furia), urgida -sin saber por qué- se baño rápidamente y más rápidamente aún, salió del agua. Pero la furia es ciega, o por lo menos, no distingue claramente la realidad, así que, desnuda y apurada, se puso, al salir, la primera ropa que encontró… Y sucedió que esa ropa no era la suya, sino la de la tristeza… Y así vestida de tristeza, la furia se fue. Muy calma, y muy serena, dispuesta como siempre a quedarse en el lugar donde está, la tristeza terminó su baño y sin ningún apuro (o mejor dicho sin conciencia del paso del tiempo), con pereza y lentamente, salió del estanque. En la orilla se encontró con que su ropa ya no estaba. Como todos sabemos, si hay algo que a la tristeza no le gusta, es quedar al desnudo, así que se puso la única ropa que había junto al estanque, la ropa de la furia. Cuentan que desde entonces, muchas veces uno se encuentra con la furia, ciega, cruel, terrible y enfadada, pero si nos damos el tiempo de mirar bien, encontramos que esta furia que vemos, es sólo un disfraz, y que detrás del disfraz de la furia, en realidad está escondida la tristeza. |
4* Un cuento sobre la tristeza y la furia
Diciembre 17, 2007 de Ambrosía
Rayos. Por esa regla de tres, habrá que tener cuidado con las personas tristes, porque a la primera empezarán a echar espumarrajos por la boca. Hmmm. Fijo que sí.
Precioso!
Espero que estes bien wapa! Animate y piensa que hoy, puede ser el día menos pensado!
Un besazo!!!
En este preciso momento soy furia vestida de furia.
Qué tristes son algunas personas… hoy un dedo de mi mano vuelve a levantarse para numerar a un nuevo enemigo.
Siento usar tu blog para esto, pero es que tu cuento me ha venido al pelo.
Besazos, guapísima.
Y cuanta furia se desaparecería si algunos admitieran su tristeza…
Precioso cuento.
Besos
Muy bueno. Empiezas con mucho talento este nuevo blog. Felicidades.
Muy bonito. veo que escribes poco (como yo), pero que lo haces con la mano muy segura. Un beso
Feliz Navidad, amiguita.
Besazos.