Muchas veces no nos es posible hacer todo aquello que uno quisiera, ya sea por las circunstancias, por la falta de cualidades, o por las misteriosas coordenadas del destino que nos lo impiden.
Por ejemplo a mi, y creo que también a muchos de vosotros, nos gustaría no tener que trabajar y podernos dedicar a viajar, o a aquello que más nos agrade; pero a no ser que hayamos nacido en el seno de una familia pudiente que nos haya dejado una gran herencia, o seamos agraciados con un rico premio de la lotería…tendremos que hacer algo para ganarnos el pan diario.
Mi ilusión quizás hubiera sido saber tocar el piano, o tener una buena voz para el canto, pero si la naturaleza no me dotó de un gran oído, con lo cual el sentido del ritmo es precario, y si encima no he tenido la oportunidad de practicar, sea con las teclas aprendiendo piano, canto o baile, por mucho que quiera ser una gran concertista, cantante de opera o bailarina, sino ejercito a diario con esmero… difícilmente lo conseguiré.
Cada uno tenemos nuestras restricciones y en compensación, seguro que habrá otras cualidades que nos inclinen a otras artes para las que mostremos mayores facilidades. Sueños podemos tener a miles, de hecho nada en nosotros es más libre que nuestra capacidad de soñar, de imaginar, de trasladarnos mentalmente en nuestras fantasías a un mundo donde todo nos es posible alcanzarlo.
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Pero es evidente que muchas veces la realidad nada tiene que ver con nuestros deseos. Unas veces porque supera cualquier imaginación, otras porque su miseria se nos hace evidente y nos da de bruces con los cantos, pues nadie puede añadir un centímetro a su estatura. Claro que a veces la imaginación puede suplir algunas carencias, y si por ejemplo deseo aparentar ser mas alta siempre puedo usar unos buenos tacones, no obstante seguiré midiendo lo mismo. O si deseo tener el pelo largo, ponerme extensiones o una peluca, pero no dejaran de ser meras prótesis.
Tener claro los límites entre lo posible y lo imposible, entre sueño y realidad, es importante.
Aunque los sueños no tienen porque ser inalcanzables en la existencia, sabemos que los sueños, sueños son…a pesar de ello, se dice, y yo lo creo (llamarme ingenua si queréis), que cuando se desea algo intensamente y se sueña con fuerza, todo el universo conspira para realizarlo, solo tienes que desearlo con todo tu corazón y puede llegar a alcanzarse cualquier cosa. Claro que en la mayoría de los casos también se hará precisa la intervención de la voluntad dirigida a conseguirlo, porque ya sabemos que el que algo quiere, algo le cuesta.
“Cada sueño es un acto de genialidad, una creación del espíritu” dice R. Bosnak
El ser humano goza del privilegio de la libertad, el uso que de ella haga, dirigirá su vida. No podemos confundir aquí libertad con libertinaje, puesto que a pesar de que todo nos es lícito, no todo nos conviene.
No es cuestión de hacer o no hacer caprichosamente lo que se quiera, o se desee, sino de ser realista, aceptar los propios límites de nuestra humanidad y reconociendo lo que se es, saber hasta donde podemos llegar y que es lo que realmente nos hace estar mejor con nosotros mismos, más acorde con nuestra naturaleza, mas cerca de nuestra propia verdad y por lo tanto nos hace más bellos potenciar aquello que sintoniza con mayor armonía en nuestro interior, aquello que realmente nos aporta un equilibrio interno, una paz que nos estabiliza y nos integra en una consciencia universal.
El problema es que muchas veces no sabemos lo que queremos, y nos encandilamos en sueños imposibles que no están a nuestro alcance, lo cual nos hace sufrir. Por eso, a mi entender, lo más importante es saber lo que se quiere, valorar lo que se tiene y soñar sólo con aquello que aun a pesar de las dificultades que entrañe, nos pueda ser accesible.
En algún sitio he oído eso de que la vida es un sueño hecho con realidad. La muerte es la vida hecha de un sueño que es la verdadera realidad.
Y yo creo que si tienes un sueño, o crees vivirlo…!atrápalo¡ … hazlo intensamente mientras puedas , antes de que se desvanezca y llegue a su término.
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Y bueno… Sobre lo posible de los imposible me parece haber escrito ya (y largo) en otras ocasiones…
Creo que todo se resume a saber qué es un imposible, saber por qué lo es y, esto es lo importante, aún así luchar por conseguirlo… Una versión larga de la concepción de la felicidad como búsqueda y gerindio puede ser leída aquí…
Al final, la cosa se resuleve al Tratado Sobre la Utopía de Monterroso; “¿Para qué sirve la Utopía? (Si se encuentra en el horizonte; SIEMPRE lejos de nuestras posibilidades y esfuerzos)? Para eso sirve, para caminar”…
Un abrazo y… ¿Te envié ya la primera parte de tu premio?
Coincido contigo, a los sueños hay que darles batalla hasta conquistarlos, en mi mundo personal primero los sueño, después los “bajo”a papel como proyectos hasta que se vuelven realidades…y ahí van algunos de ellos tomando forma cada vez mas ..un saludo
Efectivamente, hay que perseguir los sueños, sin perder de vista las propias limitaciones. Quizás no podamos ser grandes pianistas porque el talento no nos da para eso pero, tal vez, logremos tocar el piano todo lo bien que ese talento nos permita.
Besos
A ver… mmmm. Hoy estoy espesa, creo. Pero si yo me imagino que un lomo rizado relleno de cerezas puede estar bueno, y si no lo hago, lo pruebo, y lo doy a probar, nunca sabré si lo he conseguido, no? No sé, ya te digo que hoy estoy algo espesa y no sé si el ejemplo sirve. Lo que si sé es que para conseguir nuestros sueños, tienes que subir esa escalerita que tienes a mitad del escrito, a veces cuesta mucho, pero si no subes no coges el trofeo que hay arriba.
Besicos andaluces guapa
Lo peor es tener la suficiente inteligencia para ver que uno no tiene talento. Con lo bien que se vive en la ignorancia…
Besos.
Me ha encantado lo de “potenciar aquello que sintoniza con mayor armonía en nuestro interior, aquello que realmente nos aporta un equilibrio interno, una paz que nos estabiliza”.
Pero también pienso que en muchas facetas, como dice Nani, no podemos conocer nuestras limitaciones si no jugamos a conocerlas, porque no son evidentes. Recuerdo ahora una escena de la película Yentl, en la que ella gritaba a todo el volumen que su corazón le permitía: “¡¡¡Nada es imposible!!!”. Creo que es más importante saber de verdad lo que uno quiere. Una vez que se sabe y se tiene bien claro, la determinación nacerá y nos abrirá el camino.
Besazos, guapa.
Por cierto, sé que te debo la mitad de tu premio… pero el trabajo ha estado pesado esta semana… Te juro que no se me ha olvidado.
Siempre tengo muy en mente la frase “cuidado con lo que deseas, no vaya a ser que se cumpla”.
Me ha gustado muchísimo tu post.
Besotes.
checa tu correo… checa tu correo… checa tu correo…
No sé, no sé … a veces persigues tus sueños, no tienes limitaciones y aun así, por causas ajenas a ti, no los consigues. Te digo esto porque … has hablado de que te gustaría tocar el piano o cantar.
Mira, yo soy músico. O por lo menos sé música y se tocar varios instrumentos. Sé componer y más de una vez me han dicho que no lo hago nada mal. He perseguido mi sueño “musical” durante casi toda mi vida. Tenía posibilidades, tenía ganas y me rompía los cuernos para conseguir cualquier oportunidad.
Aun así, mira … hace tiempo acepté que será un sueño sin cumplir. No acompañó la suerte, ni la gente de la que me rodee. Acabé agotado.
Aun así hoy todavía recuerdo esos tiempos como algo maravilloso. Una pena. Un bonito sueño que se quedó en eso.
No sé, igual se me ha ido la pinza al contarte esto … jajajajaja. Bah, no me hagas mucho caso …
Besotes.
Y no crees que poniéndome un par de pinzas detrás de las orejas consiga borrar alguna que otra arruguilla…?
Yo procuro que mis sueños sean pequeños, sencillos, diarios… pero muchos.
Un besote!