“Unos científicos suecos han identificado los ganglios basales como la parte del cerebro que decide qué cosas valen la pena recordar y qué otras no, para así desocupar la memoria temporal y hacer que ésta trabaje de una manera más rápida y eficaz”.
Dicen que la memoria es como un músculo, que hay que ir ejercitando, para que no pierda habilidades. Pero también se puede ver como un recipiente donde guardamos los recuerdos para que se conserven en condiciones.
Con el tiempo pasa con los recuerdos como con las casas, se van llenando de objetos, trastos que se acumulan, proliferan y llega un momento que son tantos que has de poner orden en el caos. Es la ocasión de desechar lo inservible y reorganizar el espacio disponible. De recordar lo que merece la pena ser conservado, porque nos aportan felicidad y nos hacen crecer en el sentido positivo de la vida.
Además, como es sabido, están las tan temidas pelusillas de polvo, con vida propia que se acumulan por los rincones, creando organismos de ácaros invasores que se esconden en los lugares más insospechados de nuestra mente; de verdín enmohecido por la humedad que estropea las paredes, de carcomas que hacen nido en las estanterías. Recuerdos dolorosos que nos dañan anclándonos en la oscuridad. Es el momento de olvidar las experiencias negativas y lo que a uno realmente NO le importa, ni le aporta un enriquecimiento favorable para la salud anímica. Es el momento de pintar, hacer limpieza y si es necesario desinfectar nuestro almacén memorístico.
Con los P.C. pasa más o menos lo mismo. Los vamos cargando de archivos carpetas y programas, que misteriosamente se van instalando en el disco duro. Con el tiempo es conveniente mantenerlos en orden, conservar el espacio borrando estupideces acumuladas y de vez en cuando desinfectarlos de virus infiltrados para que funcionen correctamente.
Para las tareas de mantenimiento mental, nada mejor como hacer uso de la memoria selectiva, con la que rescatar los hechos o experiencias que por simples o importantes quedaron almacenados y hacer una selección de lo que nos conviene conservar y lo que no.
Yo he decidido:
Olvidar las cosas que me dañaron y entristecieron, las traiciones, engaños, y fechorías
Y recordar aquellas cosas que me alegraron, los objetos que me fueron útiles y aquellos gestos que me consolaron.
Olvidar a los amigos que resultaron ser falsos, así como a sus cobardías o sus ofensas.
Y recordar a aquellos que permanecieron fieles, que siempre fueron ellos mismos y me guiaron en un tramo del camino; a quienes dieron luz a mis ojos enseñándome a ser un poquito mejor; a los que me ayudan día a día a sonreír y a ser feliz.
Recordar las bendiciones que la vida me ha otorgado, guardándolas como un tesoro. Y olvidar los problemas pasados, cual obstáculos superados en el camino
Olvidarme de mirar atrás, cerrando los ojos al pasado
Y recordar solo seguir hacia delante, viviendo el presente y contemplando el futuro


Yo me apunto a olvidar todas esas cosas ¿Me dices dónde encuentro la goma mágica que lo borre todo?
Besos
P.S.: ¿Ya estás mejor?
Ojala el cerebro se pudiera organizar como un PC ¡ Format y hacer puñetas !
Crear carpeta y una nueva vida. No es tan facil ¿ verdad?
Pero esta bien hacer propositos que nos ayudan a seguir palante
Hummmmmmm…….. interesante reflexión. Te leo y voy asintiendo; y, sin embargo…… ¿nunca te has dicho aquello de “si entonces hubiera sabido lo que sé ahora……..”?
Yo no quiero olvidar. Porque todo es experiencia, y la experiencia es la que mejor te ayuda a tomar decisiones. Pero quiero evitar que los recuerdos me hagan daño. A eso sí que me apunto.
Un exorcismo de recuerdos dañinos para que se transformen en inocuos. ¿Conoces algún cura?
Besazos, guapetona.
Olvidar nunca es opción, porque olvidar es invitarnos a cometer los mismos errores, los mismo horrores, una y otra vez.
Ese es el problema con los lugares comunes, con las metáforas fáciles; que facilmente (y por lo comun) no llaman al engaño. Porque la memoria no es caja, no es musculo y no es ordenador personal… La memoria es memoria y es, en gran parte, aquello que nos hace ser quienes somos (no sólo somos memoria, pero también somos memoria); olvidar es, entonces, traicionarnos.
De la memoria, de las experiencias (de TODAS las experiencias) aprendemos, aprehendemos y nos construimos; olvidar es, entonces, derribarnos.
El olvido no es la felicidad, como tampoco lo es la ignorancia… Y nada hay más triste que quien decide por cuenta propia ser ignorante.
Si de memoria nos componemos, atesoremos la memoria; porque sólo así podremos construir una felicidad que valga la pena.
Sabe que me ocurre? Que suelo tener memoria selectiva, sólo para recordar cosas malas y de las buenas me olvido. Doctora, creo que necesito tratamiento.
Con afecto.
Muy buena desición, estupenda diría yo. También me apunto a esa terapia.
Pasando a otra cosa y mientras leía la primera parte de tu entrada he recordado un post que acabo de leer, te pongo el enlace por si te interesa, a mí me ha resultado impresionante.
http://atracadero.blogspot.com/.
Besicos y ahora si estáis por ahí, paso a saludaros ya he vuelto y ando poníendome al día.
Besicos.
Y plagiandome a mi misma digo:
“Si pudiera borrar algo de mi memoria, o si pudiera volver atrás en el tiempo y cambiar algo de mi pasado, tengo muy claro que no lo haría, porque entonces dejaría de ser quien soy, y no hay nada me haga pensar que sería alguien mejor.”
“Creo, por el contrario, que privarme de ciertas experiencias me convertiría en peor persona, o como mínimo, me transformaría en alguien que ya fui, y el tiempo transcurrido desde entonces habrá sido en balde, porque no habré conseguido avanzar.”
“No juguemos a la autodestrucción.”
¿Plagiarse a uno mismo esta muy mal?¿queda muy cutre? Perdoname, pero acabo de salir de trabajar (toda la noche de aquí para allá) y creo que estoy demasiado espesa para dejar un comentario recien hecho y horneado. Mil disculpas.
Un abrazo.
Si es que sólo la propia experiencia puede guiarnos sobre los pasos a dar.
Creo que tus propósitos pueden ayudar a que te sientas más libre, y eso está muuuu gonito.
Te dejo bechotes gordotes.
ahora me va quedando claro que es lo que me pasa cuando de pronto mi mente me dice , esto aqunque muy bello no es mas que basura…