Aunque seguramente los padres no opinen lo mismo, y lo que para unos es motivo de alegría, para otros suele ser un dolor de cabeza al preguntarse ¿Qué hacemos con los niños?
Algunos de ellos aprovechan la coyuntura para comentar “lo bien que vivimos los profes con tantas vacaciones y etc.” Intento comprenderles…y en cierto modo es lógico puesto que se ven de nuevo cara a cara con su responsabilidad paterna o materna, me da lo mismo,…y se asustan. Evidentemente han de organizarse para paliar la ausencia escolar con todo tipo de talleres, campamentos…y echar mano si hace falta de los tan socorridos abuelos, tíos o amigos… que para eso están, puesto que la sociedad les apremia y su ritmo de trabajo no puede mermar.
Me da a mí que la figura del maestro ya no esta tan considerada como antaño. Antes el maestro era el Señor maestro, ahora somos… simplemente canguros?.
Uno de estos días pasados, una joven compañera bromeando, nos comentó la llamada de su hermana para darle envidia, y preguntarle que le habían regalado los niños, para poder enumerar a continuación los obsequios que le habían ofrecido sus alumnos. Me hizo recordar los primeros años de trabajar en la escuela privada que tanto para Navidad como para fin de curso, no había familia que no enviara a su niño con un detallito, mas o menos sencillo, aunque fuera una simple tarjeta de agradecimiento. Un año incluso tuve que hacer dos viajes de la escuela a mi casa para llevar los paquetes… afortunadamente por aquella época trabajaba a un par de manzanas del hogar de mis progenitores. Al ser vecina del barrio, incluso en alguna ocasión, la primera semana de vacaciones todavía recibía en mi propia casa obsequios de algunos padres despistados.
Aun queda cierta costumbre entre algunos padres (Cada vez menos también hay que decirlo, porque los tiempos no están para esos derroches) de agradecer, de algún modo la dedicación del maestro hacia su hijo. Claro que eso hoy en día no se considera demasiado… porque es nuestra obligación, ya nos pagan para ello y además tenemos demasiadas vacaciones…je je
Pero para mi el mejor regalo, lo que más me gusta y llega a emocionarme es cuando la idea parte de los propios niños y te decoran la sala con un cartelito improvisado.
Tengo alumnos de alguna que otra escuela, especialmente los de sexto que ya marchan del centro, que suelen organizarse y a final de curso me obsequian con alguna cosilla… recuerdo con cariño la foto que un año se hicieron todos en grupo, …por aquel entonces las cámaras no eran de bolsillo, creo que los móviles recién empezaban a aparecer y lo hacían en formato dinosaurio… así que mis alumnos ellos solitos, que para eso eran mayores, se fueron a un estudio de fotografía y posaron todos juntos con sus mejores galas y una gran sonrisa cada uno. En el reverso… una dedicatoria acabada con un “…no te olvidaremos nunca”. Por supuesto aun guardo aquella fotografía y los recuerdo a cada uno de ellos, aunque a veces, su cambio físico con el paso del tiempo, haga que no les reconozca a la primera. Incluso alguna vez me he encontrado con alguno de ellos dándome una sorpresa y obsequiándome con un par de besos.
Como me paso hace poco al entrar en el portal de casa. El cartero salía, y cual no sería mi sorpresa cuando me coge por el brazo y me llama por mi nombre…glupsss he dejado de ser invisible y he ligaoooo?…. aquel hombretón acechándome en la escalera…mare mía que susto me di!… y resulto ser eso, un ex – alumno…que presto me reconoció antes que yo a él… jaja
Pero a lo que iba, que me disperso.
Todos los años al llegar Junio, como ejercicio, aunque sea oral, les pido a mis alumnos más mayores, que me valoren, que sean ellos los que me pongan la nota a mí. Y claro está deben razonar la respuesta. Por supuesto la nota media suele ser más que buena, (los niños saben ser muy pelotas…jeje) aunque alguno es crítico y me da un aprobado justillo, alegando que cuando me enfado chillo mucho, lo cual es cierto y lo asumo. Por supuesto sea cuales sean sus palabras, me encanta oírles y aprender de lo que dicen, para intentar mejorar esos aspectos negativos.
Los más pequeños me escriben una carta o me hacen un dibujo, realmente esos son los mejores regalos que me llevo conmigo a pasar el verano… este año he tenido varios, pero este “Teceremos” mal escrito de 3 de mis gitanillos de 2º de Primaria, me ha llegado al alma y lo comparto con vosotros.




Ambros a todo esto que expones no tengo otra cosa que afirmar que el trabajo de maestro no está valaorado, como tampoco lo está el de respetar a un mayor cuando camina por la acera o el simplemente ofrecerle un saludo. Ahora todo se desprecia y nada tiene valor. Pero no culpo a los niños, ellos hacen lo que escuchan en casa y allí se les enseña, porque los padres somos los que debemos educar y también enseñar con el apoyo del maestro que es el encargado de enseñar lenguaje, matematicas y demás asignaturas. En casa no se les educa ni en valores ¿qué es eso?, ni en urbanidad, ni en respeto, ni en nada. En casa se les dice que los maestros tienen la obligación, pero ni se especifica cual es esa obligación. Parece que cuando los padre parimos un hijo, solo tenemos que recibir. Nosotros como padres no tenemos ni obligaciones, ni deberes. A los niños desde muy pequeños se les compran cosas (por lo tanto para ellos ese es uno de los valores, tener muchas cosas y por lo tanto adquirir y para ello tener dinero),para que estén cuanto más lejos de nosotros y nos molesten lo menos posible, (en su cuarto por ejemplo enganchados no sabemos nisiquiera a qué, la cuestión es que no molesten). Después nos sorprendemos porque como el tiempo pasa tan deprisa, cuando nos damos cuenta, nuestro hijo es el que ha grabado con el movil al que les sirve par mofarse de él, o está detenido porque ha hecho esto o lo otro y no podemos creer que ese pueda ser nuestro hijo. ¿Y es que conocemos a ese niñ@ que parimos aquel día? ¿Nos sentamos con él a yudarle a hacer las tareas, a preguntarle que ha hecho durante el día o que novieta o novieto tienen?, eso desde muy pequeños hay que hacerlo, porque de lo contrario, tendremos en esta puñetera sociedad lo que es evidente.
No me quiero extender más, porque con estas cosas me indigno, y voy a teminar con:
LOS MAESTROS OS MERECEIS UN MONUMENTO y hoy en día mucho más.
Ambros, súmame al cartelito y pon que Nani también TECERE.
Así que los profes tienen demasiadas vacaciones?
De haber sabido me dedicaba a la doscencia…
Es muy bonito que los alumnos te hagan muestras de afecto espontáneamente y si son en forma de huellita mejor.
Ya veo que tu primer objetivo para el año que viene será escribir con corrección “Te queremos”…. jajajaja…. De todas formas no está mal trabajar el verbo querer como contenido global, o sea que el 2º objetivo será….
Uf! Ya hablando de lo que haremos el curso que viene. Vamos a dejarlo, desconectar, cargar pilas y volveremos a la carga en septiembre.
Por lo demás, las frases típicas que se hacen referidas a los maestros se tienen que tomar con grandes dosis de ironía y sin más importancia. Cada uno aguante su propia vela y se haga responsable de las decisiones que se toman a lo largo de la vida.
Feliz verano
La vida de un docente queda marcada por esos momentos en los que sientes que has llegado al corazón de los chicos y les has ayudado a crecer. Recuerdo con muchísimo cariño un par de casos cuando trabajaba como profesora en una academia privada. El más impactante para mí fue un chaval de unos dieciocho años, borde y pasota, que me fastidiaba las clases de contabilidad desde su poltrona ante el ordenador dándole a la mecanografía (compartíamos aula; así enganché a muchos estudiantes de mecanografía a mis clases de contabilidad y nóminas). Al principio me molestaba su actitud porque le prejuzgaba desde el desconocimiento. Luego quiso dar las clases de contabilidad, y ahí ocurrió el milagro. Conforme pasaban las semanas y los meses, en esa intimidad de unos pocos alumnos sentados apiñados en mesas contiguas a la mía, conseguimos darnos la oportunidad de comunicarnos. Y así, un día me contó la causa de la tristeza que se veía en sus ojos. Poco tiempo antes de empezar en la academia, su madre había muerto de cáncer de mama tras un largo y dolorosos tratamiento. En ese punto fuimos menos profesora y alumno y más amigos. Su cambio de carácter fue gradual, visible y esperanzador. Al cabo de un tiempo de acabar las clases conmigo, se presentó en la academia a saludarme. Venía vestido de traje de chaqueta, con un portafolios bajo el brazo y de la mano de su bonita novia, a contarme que le habían contratado como ayudante de contabilidad. El agradecimiento que me regaló con la expresión de su cara todavía vive incombustible en mi corazón. De vez en cuando pienso en él, y deseo con todas mis fuerzas que le esté yendo todo muy bien.
Besazos, guapetona.
Que maravilla, es que hay profes que deverda nos marcan la diferencia en muchas cosas futuras de nuestra vida…hermoso el detalle de la foto de los de sexto..un abrazote desde aca..disfruta la vacación
¡Me tiene mania! Aquellos que no son maestros a la frase le dan el sentido que se ve; no me quiere , no me aguanta no soy su alumno/a preferida/o.Pero las cosas no van así Aquel al que se le tiene mania es porque se le controla se está por él, se le supervisa tal ez más que a los otros , porque sencillamente no llega y lo necesita…. Y cuando estos niños tienen una famíla que lo entiende aí es cuando surge el afecto espontáneo ; el dibujo, el beso el teceremos…Són aquellos niños que pasados los años te los encuentras y te dicen ” que malo era, que mal me portaba .. ” Y lo miras y sigues viendo en sus ojillos al niño inquieto , travieso y despistado , que con su saludo ya de adulto sigue diciendote Teceremos .
Para llegar a recibir un teceremos hay detras mucho amor por la profesion . Ese TECEREMOS vale más que ningún valioso regalo . Eso solo lo saben apreciar los profesionales que como tu Ambrosia aman profundamente esta profesion nuestra que ha perdido en gran parte el respeto . Pero que las que trabajamos con familias que vienen de otros paises en los que la educacion no tiene nuestros privilegios Esas famílias y esos niños lo valoran y lo agradecen Solo hay que carecer de algo para darle su justo valor . Algunos te escriben TE CIERO porque se sienten queridos y muchos de esos algunos cuando llegan las vacaciones no quieren salir del cole por eso te escriben cosas bonitas para que no los olvides .
Ellos no saben que no los olvidamos NUNCA.
Y para muestra tu botón.
Hola, con mi pobre y pequeña experiencia solo puedo corroborar tus palabras, para mi lo más importante y lo que me empujó a esta profesion, en la cual espero durar muchos años, es esa pequña sonrisa de un niñ@, porque realmente le has llegado al fondo de su corazoncito. El gesto cariñoso de ese pequeñ@ que siente querido por ti. Eso, almenos para mi, es lo más bonito que te puede regalar la vida. Además tenemos la suerte que son pequeños y todavia no saben lo que es la hipocresia del mundo adulto y que cuando lo hacen es porque asi lo sienten. Menos mal que eso ninguna buena directora nos lo podrà quitar jamas!! Muchos besos.
Seguro que esas vacaciones son muy merecidas, que las disfrutes bien, se te hagan muyyyy larrrrgaasssssss y puedas compartirlas con buenas compañias.
Tienes razón, la figura del profesor o profesora no está debidamente valorada. Que lejos quedan los tiempos en los que las personas mas importantes en la comunidad de un pueblo eran el cura, la autoridad policial, el alcalde, el médico o boticario y el señor maestro.
Todos hemos sido niños, todos hemos ido a la escuela y todos sabemos lo importante que es la figura de la “seño” en nuestra edad escolar. Un beso
Este año mi niña acaba educación infantil y la profe se ha emocionado y, de rebote, yo también. Y es que es de agradecer ver a alguien dedicando tanto tiempo y cariño a tus hijos… aunque algunos no sepamos cómo dar las gracias
Así que, mira, te aprovecho a ti y te usaré como representante de todos los profesores y profesoras que he conocido y que pasarán por la vida de mi hija y te daré las gracias por el trabajo y la dedicación
Besos
Hola Ambrosía. Espero que tengas unas muy felices vacaciones, que las disfrutes, que recargues las pilas, que buena falta te hará, y ojalá que en cada nuevo curso puedas aportar a esos locos bajitos todo lo que ellos se merecen y necesitan, porque te sale de adentro, se nota.
Yo soy maestro de educación física, pero jamás ejercí, ya que en la época de prácticas me dí cuenta de que difícilmente iba a ser capaz de aportar a los niños todo lo que necesitan, no quería equivocarme con ellos, no quería ser una obstáculo en su educación, además de que me salió un trabajo que ahora está a punto de convertirme en funcionario, jejejeje. Quizá me equivoqué, pero he disfrutado mucho en esta faceta mía.
Desde luego que la figura de los maestros ha ido perdiendo valor a lo largo de los años, algo que es culpa, sólo, de los padres, esos que luego se quejan de que a sus hijos no los educan bien en el cole, cuando en su casa se olvidan de educarlos ellos. Joer, que me enrrollo.
Pues eso, que sigas siendo una buena maestra, por siempre, para que te sigan “ceriendo” cada día un poquito más.
Un besazo
Me dedico a la enseñanza desde hace años. Podría contar anécdotas mil.
Un abrazo fuerte y disfruta de las vacaciones.
Ambro! No sabía que ras de las mías! Tienes razón, de todos los regalos que me han hecho este año guardo con especial cariño todas las cartitas que me han llegado y especialmente la de una madre que me emocionó muchísimo. En fin, que entre otras cosas, las muestras de cariño de nuestros niños son la mejor recompensa.
Un beso muy grande, yo también te ciero!
Hey, ese cartelito de Profe preferida…eso si que llega eh?
Besos.