
Este verano me he pasado las noches en vela… ya sabéis que me encanta disfrutar del silencio de las horas nocturnas, el cambiar el ritmo normal del día ha sido de algún modo casi el único lujo que me he permitido en mis vacaciones, si por ello se entiende dedicarse ociosamente a lo que a uno le apetece. Pero si además coincides con un interlocutor, aunque sea del otro lado del charco, que te anima en conversas inteligentes, contrastando educadamente puntos de vista, bañadas de sutil imaginación y salpicadas de fino humor… pues es fácil comprender que más de un día he visto salir el sol antes de acostarme.
Pero como todo lo bueno se acaba, estas últimas semanas en que ya he empezado a trabajar, intento adaptarme a un horario más normal. Levantarme temprano me mata, por lo que estos días procuro acostarme antes de la media noche, a pesar de no poder conciliar el sueño hasta mucho más tarde, por lo menos al estar estirada, me relajo. Poco a poco el ritmo se va adaptando y al madrugar llegan horas en que una ya se siente cansada y se deja caer dulcemente en los brazos de Morfeo (a falta de otros, claro!).

Suelo dormir poco, con un sueño ligero que me despierta ante cualquier ruido extraño, pero a veces, aunque sean unas horitas, caigo en lo más profundo y desconecto del mundo. Hoy he dormido inquieta, eso es cierto, pero me he levantado (no sin esfuerzo claro!) a la hora habitual para ir a trabajar. Aparentemente todo normal. Los tres despertadores han sonado uno tras otro e inmediatamente las alarmas de los 2 móviles.
Al apagar la última alarma del teléfono, me ha extrañado ver una llamada perdida a las tres de la mañana de una de mis vecinas “guays”, pero he pensado que se habría despistado con la hora y lo que quería era ultimar los detalles de la cena que hoy teníamos prevista. Me extraña no haberlo oído sonar, pero no me preocupa, más tarde le llamo, pienso para mi.
Para despejarme, como cada día, me preparo tranquilamente una taza de te con leche… afortunadamente la vitrocerámica es eléctrica (más tarde apreciareis la importancia de este detalle).
Así suelo empezar habitualmente la mañana, aferrada a la taza degustando el desayuno y contemplando, desde mi terraza, que tal se presenta el día. Necesito aterrizar lentamente en el mundo.Hoy el cielo, cubierto de nubes presagiaba que algo raro flotaba en el ambiente.

Pero mi sorpresa , a sido ver a tres unidades móviles de la televisión autonómica, con una super-antena que casi llegaba a mi altura. Se les veía enfrascados haciendo un reportaje. Últimamente ese pueblo esta tomando popularidad, he pensado al momento, pero rápidamente he observado que justo en la esquina de enfrente habían dos postes pequeños derribados, …algo a ocurrido, he deducido sagazmente, pero no le he dado mayor importancia y he seguido con la rutina diaria, me he vestido y arreglado mis cosas para salir de casa.
Y nada más poner un pie en la calle, me encuentro a todo el vecindario revolucionado, que al verme aparecer me miran con ojos desorbitados…
_ ¿¿¿donde estabas??? , Me interpelan casi todos al unísono
_donde voy a estar … en mi casa !, respondo, casi ofendida y sin entender nada.
_ tu estas loca!… es que no te has enterado que te hemos llamado un montón de veces por el interfono y que la policía y los bomberos han subido piso por piso, desalojado todo el edificio por precaución?… como no respondías pensábamos que habías salido la primera.
_Vaya, pienso para mí, para una vez que llama a mi puerta tanto cuerpo uniformado junto, el timbre no funciona y yo me quedo sorda… ya podían haber echado la puerta abajo y haber entrado a rescatarme algún bombero cachas, como en las películas… pero aparco los sueños ante las miradas alteradas de toda aquella algarabía que me increpaba, y tan solo puedo decirles:
_ Pues ni idea.. no me he enterado de nada!. ¿Qué ha pasado?, pregunto estupefacta con cara de despejarme de golpe.
Se apresuran a contarme y todos me hablan a la vez… resumiendo:
_ unos jóvenes que después de robar un coche se han lanzado a toda carrera, estampándose contra los pilones y reventando una cañería, han provocado una fuga el gas.
El vecindario alertado de inmediato, primero por el ruido el tremendo del golpe y seguidamente por el fuerte olor que se percibía, se ha puesto rápidamente en marcha desalojando el edificio afectado y los colindantes, como es el nuestro. Todos han salido a la calle… Todos menos yo …
Al parecer los bomberos no han tardado tanto como la policía, que según me explicaban, y para colmo de movida nocturna, la demora de las autoridades era porque andaban ocupados persiguiendo a una serpiente peligrosa escapada de un acuario. Esta visto que éste a parte de ser un pueblo de locos, se está volviendo tambié peligroso.
Afortunadamente las autoridades, han llegado, cuando ya se había resuelto el problema, a tiempo para enviar a todo el mundo a su casa…. Justo en el mismo momento en el que yo salía…
…y de toda esa movida ……yo sin enterarme
Cojo el coche y subo la montaña …. El sol, luciendo ya por encima del horizonte me confirma que cada día, es nuevo, único e irrepetible, y que puede ser el último … seamos o no, conscientes de ello…
Asi que tiene Ud. el sueño ligero….Tantas noches sin dormir pasan factura me temo, hasta dejarla no dormida sino inconsciente. Cuidese que mañana vuelven los gremlins al cole.
Besos de Morpheo.
Vaya, menudo momento para que tu sueño ligero desaparezca, eh? jejejeje. Suerte que no te ha pasado nada, que sino …
Vaya historia, de verdad. ¿Luego no esbatas intranquila? yo me hubiera quedado con una sensación de desasosiego brutal.
Un besote!!
Y eso que tienes el sueño ligero, si llegas a tenerlo pesado…
En fin, afortunadamente no pasó nada pero, desde luego, esas cosas son las que ayudan a apreciar más cada día que tenemos.
Besos
mi madre!!! mujer que bueno que no paso nada y tu dormidisima!!! anda que suenio ligero no tienes!
¡Glups! Ende luego, anda que me voy yo a acercar por tu barrio… entre tus pacíficos vecinos y los maleantes que no saben ni conducir, hay que sacarse la cartilla de vacunación, jajajajjajajajjaja.
Un besazo, hermosa.