Que bonita es la nieve…Vista de lejos o tras los cristales.
La nieve vista de cerca no es blanca, sino negra… le oí decir una vez a una anciana que vivía en un lugar donde habitualmente el clima proporcionaban un manto blanco al paisaje… por aquel entonces no entendí la enigmática expresión.

Recuerdo también como mi madre relataba los fríos inviernos en el pueblo y describía el paisaje helado…los chuzos de hielo que se formaban en los tejados, el romper la capa helada del río para lavar la ropa, el aislamiento durante meses, las dificultades de una época en la que eran impensables las comodidades de las que hoy en día disfrutamos. Ni la calefacción central, ni el aire acondicionado, ni siquiera los medios de comunicación actuales existían. Tampoco habían máquinas quitanieves, ni generadores eléctricos, ni servicios de urgencia… la energía se obtenía del fuego quemando leña; cada cual, a base de golpe de pala apartaba la nieve abriendo el camino desde su casa… y si había una urgencia, se ayudaban unos a otros como podían.
A mi madre no le gustaba el frío. Será por eso que bajó con sus hermanas de la montaña a la costa.
Yo nací uno de esos días, de hace ya varios años, de gran nevada en Barcelona, en que las exigencias climatológicas todo lo paralizan. No habían tranvías ni medios de comunicación, ni servicios de emergencia, ni previsión del tiempo…. Mis tías siempre me contaban las dificultades que tuvieron para venir a verme y mi padre, las peripecias que pasó para ir en busca de la comadrona del barrio y como vine al mundo, sin pensármelo, mientras él encendía una estufa de queroseno, para templar el ambiente.
…. Y será por eso que a pesar de que uno de mis lemas es : “al mal tiempo, buena cara”, …a mi tampoco me gusta el frío.
El caso es que el pasado lunes, día 8 de marzo, celebración para más señas, del día internacional de la mujer trabajadora, el cielo de Cataluña nos obsequió con una buena nevada inesperada.
Lloviznó toda la mañana y a mediodía empezaron a caer tímidos copos de
nieve. Mientras caminaba hacia el trabajo, pensaba en lo poco que me gusta el mal tiempo, en el valor que le pone mi hijo, que esa misma tarde se
trasladaba hasta el aeropuerto de Gerona, para volar hacia Suecia y en que yo sería incapaz de vivir en un país nórdico. Debe ser que funciono con batería solar para cargar mis pilas internas, o soy animal de sangre fría, como la tortuga, y no salgo del caparazón hasta que hace buen tiempo, pues necesito del sol para sentirme bien.
De tres a cinco de la tarde, los copos eran cada vez más gruesos y empezaron a cuajar. Dar clase con los niños, se hizo imposible. Todos querían contemplar el espectáculo natural que ofrecían los ventanales blancos, muchos nunca habían visto tanta nieve junta… y la verdad que fue un espectáculo bonito.
Acabe mi horario laboral y me dirigí a casa. Sin prisas pero sin pausas, pasito a pasito, con gran prudencia, bajé la cuesta, cruce las calles, recorrí el trayecto habitual, pero justo en la esquina de mi calle, ….. zasssssssss, resbalón por no saber esquiar!. Y de repente me di cuenta que en realidad la nieve aparentemente es blanca, pero vista de cerca, sus consecuencias pueden negras…
Afortunadamente nada grave, una rotura cubital, que me diagnosticaron al día siguiente, tras una noche marcada por el dolor y la inquietud de saber que mi hijo se quedó colgado por Gerona sin poder volar ni usar la carretera ni el tren para volver.
Esta visto que todavía hoy, en el siglo XXI, cuando el cielo lo decide, muestra su poder sobre la tierra, y colapsa todos los servicios y previsiones modernas, condicionando al ser humano a sus limitaciones naturales.
Me reafirmo, ….que bonita es la nieve vista tras los cristales


Buenoooo!!!! soy la primera. Uixxxxx pobrecita mano
¿ No me digas que tu naciste el día de la gran nevada en Barcelona?
Puedo recordar el castañón que me pegué era la primera vez que veía nieve y tenía 14 años….. ya se cuantos años tienes tú
Pásate por mi spa en compañía de monos.
Un beso, y como tu dices o dos o tres
Pos las vendras y escayolas sí que deberían ser negras, o al menos marroncitas, porque blancas sólo lucen los primeros días y luego, aunque no quieras, se ponen zarrapastrosas.
Espero que lo hayas podido arreglar como accidente laboral, y que ese mes de baja que te espera lo pases descansando y dedicándote a ti misma, que es algo que siempre viene bien.
Un besazo y un abrazo muy fuerte.
Y escribe mucho!!!
Menos mal que dentro de todo lo malo, parece que ha sido la zurda. Coo medida de rehabilitación no te vendría nada mal mover los dedos….sobre un teclado por ejemplo, y no quiero ser yo quien insinue nada.
Te mando un botiquín lleno de besos para tus males Reina
Isabel: es que no falla, la nieve siempre trae resbalones…y sí, tengo todos esos años jeje
Ilya: cuanta razón tienes con eso de que deberían hacer vendajes con colores mas discretos …. yo me lo tapo con un manguito y aún con todo, ya empieza a estar cochambroso…jejeje
Pegasux: la izquierda sí, pero fastidia un montón no poder moverla… suerte que el ratón lo domino perfectamente con la derecha jeje
Un beso a todos ….y gracias por seguir aquí
Deja de lado lo sucio que puedan llegar a ponerse los vendajes… Lo pésimo es la comezón que te dan por dentro y no poderte rascar como es debido… Yo, que de vendajes y rupturas sé un poco.
Ojalá te recuperes pronto
A quien se le ocurre caminar por la nieve con tacones de aguja….Le sugiero unos guantes de terciopelo hasta el codo para mantener su elegancia natural y ocultar el vendaje.
Salud y que se recupere pronto.
Ouch! bueno de verdad deseo que ya no duela tanto y salgas de esta antes de lo previsto pero con mucho bien…ah! hay que tener cuidado con la nieve.
Seguro que estara en mejor estado ahora !! Asi lo deseo, y evita caminar con “talons aiguilles” por la nieve la proxima vez …
Pero ” que bonita es la nieve !!!”
saludos ..